Proceso de implantación: primera parte

Este artículo es el primero de una serie de tres artículos que han sido adaptados de The Handbook for Educators: Teaching Children Who Listen With a Cochlear Implant, BRIDGE to Better Communication¸ con el permiso del MED-EL Corporation


Cuando los padres se enteran por primera vez de que su hijo tiene pérdida de audición, se les presenta una variedad de opciones. ¿Deberían criar a su niño en un ambiente donde se utiliza la comunicación oral? En tal caso, ¿deberían elegir audífonos o considerar la cirugía para suministrarle un implante coclear? ¿En qué consiste el proceso y qué deberían hacer los padres y el hijo para prepararse? ¿Qué expectativas deberían tener?

Cuando se trata de conseguir un implante coclear es importante que los padres se den cuenta de que las pruebas y evaluaciones deben finalizarse antes de que el equipo médico de implantación haga la recomendación final. Todas las partes involucradas quieren asegurar que este tipo de tecnología sea la mejor opción para su hijo. El proceso de conseguir un implante coclear comienza con una fase de evaluación diseñada para lograr lo siguiente:

  • Determinar si la pérdida de audición del niño es lo suficientemente considerable para justificar un implante coclear
  • Proporcionar información sobre la tecnología, la cirugía y los seguimientos a la familia
  • Desvelar cualquier razón médica por la que el niño no debe tener la cirugía
  • Determinar el tipo de apoyos o adaptaciones educativas necesarias
  • Evaluar las habilidades comunicativas actuales y el estilo de aprendizaje del niño

A continuación suministramos un resumen general de la fase de evaluación y qué esperar de ella.

El equipo de implantación

Los centros pediátricos que se dedican a los implantes cocleares varían en cuanto al tipo y número de profesionales que componen su personal, pero la mayoría trabaja en equipo. Normalmente, cada profesional del equipo tiene una especialización concreta con conocimiento de los beneficios esperados y los retos que un implante coclear presenta. Los equipos generalmente tienen un profesional que coordina las evaluaciones, se comunica con la familia y supervisa el progreso del candidato durante el proceso. Otros profesionales pueden incluir un audiólogo, un otólogo, un patólogo de habla-lenguaje, un especialista en habilitación auditiva, un especialista de la educación y a veces, un trabajador social o psicólogo.  

Historia clínica

El equipo de implantación necesita familiarizarse con la historia clínica, audiológica, académica y de desarrollo del niño. También hay que cumplir varias condiciones audiométricas y médicas antes de considerar el implante. Asimismo, el equipo tiene que ser consciente de otros aspectos de la experiencia del niño que influyen en su elegibilidad para el implante -por ejemplo, si el entorno educativo del niño requiere apoyo considerable para que tenga éxito con el implante coclear.

Evaluación audiométrica

El audiólogo realizará una prueba de audición típica, con y sin el uso de audífonos, y posiblemente ejecutará una prueba de percepción del habla. Si el sujeto es un infante, es posible que el audiólogo emplee otras medidas objetivas, como la respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR, por sus siglas en inglés), los potenciales evocados de estado estable u otros estudios electrofisiológicos que brindan información acerca de la sensibilidad auditiva del niño sin requerir una respuesta voluntaria del mismo. Se realizan estas pruebas sin causarle dolor al niño, y muchas veces se le anima a hacer las pruebas dormido. 

Suele ser necesario que el centro de implantes cocleares realice sus propias pruebas de audición aunque otro audiólogo ya le probó al niño recientemente. Hay niveles o condiciones específicos de audición y percepción del habla que tienen que cumplirse para que un niño sea considerado para recibir un implante coclear. Lo más probable es que el equipo de implantación quiera confirmar estas condiciones con sus propias evaluaciones antes de hacer una recomendación. 

Orientación del implante coclear

La orientación del implante coclear consiste en una reunión con un profesional del equipo, quien explicará las características y el funcionamiento del sistema del implante coclear y contestará cualquier pregunta que tenga la familia acerca del proceso. Generalmente, las sesiones de orientación incluyen una conversación sobre las expectativas de la familia. El equipo de implantación recomendará que el niño y su familia se reúnan con otra familia experimentada para compartir susexperiencias personales y para ayudarla a desarrollar expectativas realistas del proceso. 

Muchas familias se concentran mayormente en el procedimiento quirúrgico y subestiman el esfuerzo necesario para ayudar al niño a desarrollar habilidades auditivas y lingüísticas durante los primeros años siguientes a la cirugía. Todos los profesionales de la salud tienen que entender que un implante coclear no es una solución rápida a la sordera; la cirugía es sólo el comienzo de un largo camino hacia el desarrollo de habilidades auditivas que facilitan la comunicación. 

Evaluación de habla-lenguaje

Los equipos de implantación frecuentemente comprenden patólogos de habla-lenguaje, especialistas en la comprensión auditiva y la comunicación oral, u otros que evalúan el desarrollo auditivo y habilidades comunicativas del niño. Se administran pruebas según la edad para tomar muestras de las habilidades lingüísticas del niño y su capacidad para utilizar la audición residual en la comunicación. Se pedirá a la familia que describa las capacidades lingüísticas y comunicativas del niño en la casa y la escuela. Cuánta más información tenga el equipo de implantación con respecto al desarrollo general del niño, más preparados estarán para hacer las recomendaciones adecuadas. 

Evaluación educativa:

El tipo de intervención que recibe un niño antes y después de la inserción del implante coclear es crucial para el éxito del procedimiento. Un especialista de la educación puede evaluar el entorno educativo del niño, interactuar con sus maestros y pedir su opinión, así como determinar si serán beneficiarios de más instrucción sobre la pérdida de audición y los implantes cocleares.

Con el permiso de los padres, el especialista puede aprovechar esta oportunidad para examinar el estado académico y el estilo de aprendizaje del niño. Un especialista de la educación puede ayudar a la familia y la escuela a elaborar un Plan Individualizado de Servicios a la Familia (IFSP, por sus siglas en inglés) o un Programa Educativo Individualizado (IEP) que cubrirán las necesidades del niño y contribuirá a establecer expectativas realistas entre proveedores de servicios después de la implantación. 

Evaluación médica

Cada niño que es candidato para un implante coclear es examinado por un doctor que se especializa en cirugías del oído. Cada niño recibirá una tomografía computarizada (estudio de rayos X) o una resonancia magnética del oído interno como parte de la evaluación. El cirujano necesita ver la estructura del oído interno para asegurar que la cóclea esté intacta y que el nervio auditivo esté presente. Es sumamente recomendable que el niño reciba una vacunación contra la meningitis antes de la cirugía para reducir el riesgo de una infección post-operativa.

Consulta con un trabajador social opsicólogo

Algunos centros de implantes cocleares piden a las familias que se reúnan con un trabajador social o un psicólogo durante la fase de candidatura. Este profesional buscará información acerca de la red de apoyo de la familia o las necesidades financieras y ayudará a determinar si hay organizaciones o programas disponibles para proveer asistencia, en el caso de ser necesario. Un trabajador social o psicólogo puede evaluar las expectativas de la familia y preguntar por qué sus miembros buscan un implante coclear para su hijo.                   

Cirugía

La cirugía para insertar un implante coclear suele durar dos a cuatro horas. El niño recibirá anestesia general y el cirujano le hará una pequeña incisión detrás del oído. Es posible que se afeite el pelo en la región que rodea la incisión. También el cirujano puede hacer una abolladura, la cual se llama "un lecho," en el mastoides (el hueso duro directamente detrás del oído). Se coloca el implante -el cual contiene los componentes electrónicos -dentro del lecho.

El punto hasta donde se puede meter el implante depende del tamaño y el grosor del cráneo del niño. El cirujano hará una pequeña hendidura en la cóclea para insertar los electrodos y después sujetarlos en su lugar. Normalmente se evalúa el funcionamiento de los electrodos antes de cerrar la incisión.

Procedimientos posoperativos

Cuando se despierta el niño después de la cirugía, puede que sienta un leve malestar, y para esto se puede administrar analgésicos. Sin embargo, los niños responden sorprendentemente bien a la cirugía. Suelen estar levantados y en marcha el mismo día o al día siguiente. El tiempo que el niño permanece en el hospital varía, pero puede durar tan poco como un día. Normalmente el niño puede reanudar sus actividades normales a partir del segundo día.

Dependiendo del método usado para cerrar la incisión, puede que el niño tenga que volver después de una o dos semanas para quitarse la sutura. Después de la cirugía, conlleva de tres a seis semanas que la incisión sane y remita cualquier inflamación residual. Durante este periodo, el niño no escuchará nada sin el implante coclear.

Después de la implantación, la meta principal es mantener limpia y seca el área alrededor de la incisión y evitar cualquier tipo de lesión a la cabeza mientras sana. Por lo general, la mayoría de los niños recuperan rápidamente y vuelven a la escuela con el permiso del doctor después de unos días.

Fuente: Volta Voices, enero/febrero de 2008